AMIA: activan el juzgamiento a Telleldín

Finalmente, y luego de resolver planteos que habían dejado estancada la causa en la Cámara de Casación Penal, el Tribunal Oral Federal N° 3 citó a juicio a las partes en el marco del único tramo de la investigación por el atentado a la AMIA que no fue anulado por la Justicia. Se trata de la posible entrega y acondicionamiento de la Trafic presuntamente utilizada como coche-bomba para producir el atentado el 18 de julio de 1994

Cuenta con un único acusado: el exreducidor Carlos Alberto Telledín, quien también está sentado en el banquillo de los acusados por la maniobra de encubrimiento de la investigación original por la voladura. Al final del proceso burocrático de rigor, se fijará una fecha concreta para el inicio del proceso, algo que ocurrirá entrado 2018.

Luego de que Ámbito Financiero alertara en julio pasado por cuatro meses de demora, la Sala II integrada por los camaristas Juan Carlos Gemignani, Ángela Ledesma y Ana María Figueroa resolvió apartar al fiscal designado para el juicio, Diego Luciani, quien se había excusado por haber sido en su momento empleado del juzgado a cargo de Juan José Galeano. Por sorteo y en su lugar, quedó designado Abel Córdoba, el extitular de la Procuraduría de Violencia Institucional, designado por la saliente procuradora general, Alejandra Gils Carbó. Las querellas que participarán del proceso evalúan si presentarán algún pedido de recusación para Córdoba, lo que podría demandar mayor tiempo hasta establecer qué fiscal se hará cargo de la acusación sobre Telleldín, único imputado en el sobreviviente tramo de la causa AMIA.

Las partes deberán ahora ofrecer la prueba para el juicio, paso ineludible, y el TOF 3 -integrado por los jueces Andrés Basso y Javier Ríos con la participación de Fernando Canero- despejar su agenda tras el proceso por el vaciamiento del Banco Mayo, juicios por lesa humanidad y secuestros extorsivos para así marcar el día en el calendario para el comienzo del juicio.

Telleldín es el único acusado por “homicidio agravado por odio racial o religioso y por haber causado un peligro común”. Se deberá probar a lo largo del proceso que el exreducidor (hoy abogado) acondicionó la camioneta a sabiendas de que iba a ser utilizada en el atentado. De todas formas, el interrogante pendiente que ha surcado toda la investigación es a quién hizo entrega (si lo hizo) de la Trafic preparada para impactar contra el frente del edificio de Pasteur 633. Hasta el primer juicio, cuya sentencia anuló por completo la investigación y la prueba recolectada hasta el momento, la conexión local estaba en los policías bonaerenses, quienes habrían sido los que articularon la logística para el atentado. Sin embargo, cuando el juicio culminó, se determinó que toda aquella versión había sido desviada y era falsa. Casación confirmó la sentencia que anuló todo el proceso, pero cuando llegó a la Corte Suprema -y tras vacilaciones sobre si dejar o no algún tramo “vivo” de la investigación-, se definió que los primeros 16 meses posteriores al atentado iban a ser tenidos en cuenta como válidos. Así los elementos que apuntaron a la utilización de un coche-bomba Trafic para el atentado y su rastreo hasta Telleldín se mantuvieron como elementos vigentes de la investigación por el atentado.

Tanto Rodolfo Canicoba Corral como el fallecido fiscal Alberto Nisman consideraron que ese tramo debía ser elevado a juicio de manera individual. La defensa apuntará a que no es posible probar que el exreducidor hubiera sabido que se iba a producir el atentado a partir del vehículo entregado; y que no se ha probado, tras 23 años, a quién se lo habría facilitado para cometerlo.

Fuente: Gabriel Morini para Ámbito Financiero

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