AMIA: cómo pasó Bonadio de acusado a acusador

En diciembre de 2017 el juez procesó a Cristina Fernández de Kirchner, entre otros referentes de la anterior gestión, por el presunto encubrimiento del atentado a la AMIA

En diciembre de 2017 el juez Claudio Bonadio procesó a Cristina Fernández de Kirchner, entre otros referentes de la anterior gestión, por el presunto encubrimiento del atentado a la AMIA, a través del Memorando de Entendimiento con Irán.

Bonadio volvía a tener así protagonismo en un hecho relacionado con la causa de la que más de una década antes había sido apartado. Fue luego de que los jueces de la Cámara del Crimen, lo acusaron de falta de imparcialidad. Bonadio, además, fue denunciado en el año 2010, por Alberto Nisman, ex titular de la UFI AMIA. Nisman fue precisamente quien había denunciado a CFK y otros referentes por el Pacto con Irán. u cuerpo apareció con un balazo cuatro días después y la denuncia fue desestimada. Pero a fines de 2016 se ordenó su reapertura. La Cámara Federal ordenó que recayera en lo de Bonadio, donde tramitaba una similar por Traición a la Patria. El primer revés de Bonadio en el caso AMIA fue en 2005, cuando actuando como conjueces de la Cámara Federal, los magistrados Gustavo Bruzzone, Carlos González y Jorge Rimondi, sostuvieron que el magistrado debió haberse apartado voluntariamente del caso, que salpicaba al ex ministro del interior, Carlos Corach. Bonadio había sido su segundo en la Secretaría Legal y Técnica de la Presidencia, durante el menemismo. El presidente de la AMIA acusó al kirchnerismo de querer “cerrar la investigación”

La recusación contra el juez fue presentada por el abogado del ex policía Juan José Ribelli, José Manuel Ubeira, y por Alejandro Rúa, entonces titular de la unidad de investigación de la causa AMIA del Ministerio de Justicia y actual defensor de Héctor Timerman, en la causa por el Memorando de Entendimiento con Irán. En el expediente en cuestión estaban desde el propio Carlos Menem y el ex titular de la SIDE menemista, Hugo Anzorreguy, entre otros, hasta el ex juez Juan José Galeano y los ex fiscales, Eamon Müllen y Juan José Barbaccia. Pero en la lista de acusados no figuraba Corach, a quien Rúa había pedido que se indague, luego de la orden del Tribunal que llevó adelante el primer juicio por AMIA. “Hay dudas razonables sobre el proceder imparcial del juez”, dijeron los magistrados y consideraron que Bonadío debió haber considerado apartarse voluntariamente del caso. Un entramado de juicios y causas donde aún reina la impunidad

El segundo episodio que dejó a Bonadio en el centro de la polémica fue en 2010, cuando lo denunció Alberto Nisman. En su presentación, el fallecido fiscal aseguró que a través de un mail a su casilla, lo alertaron sobre un supuesto plan para apartarlo de la causa AMIA. Además de a Bonadio, Nisman denunció a Corach, su hijo Maximiliano y Jorge “el Fino” Palacios, el ex policía federal, uno de los imputados en el expediente de Encubrimiento, por el supuesto desvío de la denominada “pista Siria”, que se juzga actualmente.

“Se resalta la particular inquina de los dos primeros (Palacios y Bonadio) tendrían para con mi accionar como Fiscal en la investigación contra el atentado a la sede de la AMIA”, sostuvo Nisman. Esa causa, en la que luego se presentó como querellante el ex Director de Operaciones de la SIDE, Antonio “Jaime” Stiuso, fue archivada a comienzos de este año, por no haberse podido verificar la hipótesis denunciada.

Fuente: Cecilia Devanna para Perfil