Amplían el procesamiento de Boudou en la causa por las facturas truchas

El juez federal Ariel Lijo amplió el procesamiento contra el exvicepresidente Amado Boudou por las presuntas facturas apócrifas presentadas por gastos en viajes oficiales que encabezó cuando era ministro de Economía.

Junto al procesamiento, el juez le trabó un embargo por 1.300.000 de pesos sobre sus bienes, a raíz de nuevas facturas encontradas en la rendición de gastos por unos 23.800 euros por servicios de traducción y alojamiento en París entre 2010 y 2011.

Lijo procesó a Boudou y al ex secretario HÚctor Romano por el delito de “peculado” a raíz del manejo irregular de fondos públicos.

“No existen dudas de la calidad de funcionarios públicos que revestían los imputados al momento de los hechos. Amado Boudou se desempeñaba como ministro de Economía. HÚctor Eduardo Romano actuaba como jefe de la Secretaría Privada del ministro”, remarcó el magistrado en el fallo.

El juez sostuvo que, si bien Boudou se justificó con que en “ningún ministro se encarga de tareas administrativas”, en los hechos “Úl era la autoridad de mayor jerarquía y tenía a su cargo la administración de los fondos asignados” para gastos eventuales.

De acuerdo a la causa, se habrían falsificado dos facturas del hotel “Bel-Ami” de París, Francia, por 9.395 y 6.943,23 euros, y una factura a favor del intÚrprete Eduardo E. Kahanne por un monto de 3.300 euros, las cuales se presentaron en la rendición de gastos.

En el expediente consta que el ex vice habría presentado una factura suscrita por Romano, en su carácter de jefe de Secretaría Privada del Ministerio de Economía, a favor de Kahanne por su actuación en la reunión de ministros de Finanzas y Gobernadores de Bancos Centrales del G20, la cual fue desconocida por el intÚrprete.

Kahanne manifestó incluso que la factura había sido falsificada y que Úl solamente había cobrado 1.900 euros por los servicios brindados. De esta manera Boudou y Romano se habrían quedado con la diferencia de 1.400 euros.