AySA pidió ser querellante en la causa por las coimas de Odebrecht

AySA pidió el viernes ser querellante en la investigación que instruye el juez federal Sebastián Casanello, que tiene implicados a las anteriores autoridades de la compañía de aguas acusados de defraudación a la administración pública.

“A partir de la designación de nuevas autoridades de AySA y un fuerte compromiso en materia de transparencia es que la compañía ha tomado la decisión de presentarse en estas actuaciones en carácter de querellantes, en la inteligencia de poder colaborar activamente con la investigación y eventualmente aportar elementos que pudieran resultar de interés”, explicaron desde la empresa pública, que está bajo la órbita del ministro del Interior, Rogelio Frigerio. Y agregaron: “Entendemos que AySA debe asumir un rol activo en el proceso que le garantice un pleno acceso a la causa y facilite la colaboración con la Justicia”.

La decisión, entonces, está en manos del juez Casanello, que ya aceptó como querellante a la Oficina Anticorrupción, también del Ejecutivo. El expediente presenta actualmente como impulsores de la acción penal al fiscal Federico Delgado, también a la OA y, ahora quiere sumarse AySA. “Ya están todos los intereses representados”, dijo una fuente judicial con acceso al expediente, que puso en duda el ingreso de AySA como querellante.

Carlos Ben, expresidente de AySA y Raúl Biancuzzo, quien fue el brazo ejecutor de la construcción de la planta Paraná de las Palmas, son sólo dos de los funcionarios que están implicados en la causa. Las acusaciones se extienden sobre una decena de exfuncionarios y sospechan que entre los implicados también pueden aparecer actuales funcionarios de AySA, informaron fuentes judiciales.

La investigación por las irregularidades en la construcción de la planta Paraná de las Palmas, en el partido de Tigre, es la causa más avanzada sobre los sobornos pagados por Odebrecht en la Argentina. El juez Casanello indagó a fines del año pasado a 28 personas, entre ellos representantes de Odebrecht, Camargo Correa, Benito Roggio, Esuco, Supercemento y José Cartellone Construcciones, entre otros.

El juez Casanello consideró que las licitaciones fueron direccionadas de antemano para que ganaran los consorcios liderados por las empresas brasileñas. Una vez asignadas las obras, los investigadores acusan a los directivos de AySA de haber aumentado el presupuesto injustificadamente y de haber demorado los plazos para aumentar los presupuestos de las obras y así beneficiar a las compañías.

El magistrado también objetó la asignación de dos obras nuevas dentro de las plantas que fueron adjudicadas de manera directa, sin licitación de por medio, a las mismas empresas en perjuicio del Estado. Los procedimientos, que evitó el concurso, se hicieron a través de dos adendas que sobrepasaron el límite máximo para reasignar partidas.