Baltazar Garzón visitó a Milagro Sala: “Me preocupa la falta de argumentos para privarla de su libertad”

El encuentro con Milagro Sala se produjo apenas unas horas después que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) se haya entrevistado con Milagro Sala en el marco de una medida cautelar que debe resolver su detención. Poco antes, en la sede de la Tupac Amaru el magistrado expresó: “No se qué va a decir la CIDH, pero si llegara a pronunciarse en contra, dejaría de creer en ella”.

Apenas ingresaron a la unidad 3, el diputado nacional Remo Carlotto; el rector de la Universidad de Tierra del Fuego, Juan Castelucci; la rectora de la Universidad Nacional de Lanús (UNLA), Ana Jaramillo; la docente María Isabel Ricciardi; la investigadora Melina Gaona y Garzón le entregaron unos presentes.

Ana Jaramillo y María Isabel Ricciardi hicieron un pequeño acto en el que le entregaron el diploma y la resolución mediante la cual la nombraron por unanimidad “Profesora honoris causa” de la UNLA.

A la salida de la cárcel, Garzón explicó: “He estado hablando con ella y he estado preguntando muchos temas. Después de haberlo hecho la conclusión que saco es la debilidad de los argumentos que la sostienen en esta situación y sobre todo que la prisión preventiva que sufre no tiene ninguna justificación de acuerdo con estándares nacionales e internacionales de derechos humanos. La prisión preventiva nunca puede ser un adelanto de pena, nunca puede ser para mantener en silencio a una persona, nunca puede ser por temor a que una persona, una vez en libertad, pueda defenderse”. Y agregó: “uno percibe que mantener a una persona en esta situación es muy grave porque deteriora el Estado de Derecho y deteriora el sistema democrático. Creo que las autoridades judiciales deberían hacer una profunda reflexión, ejercer realmente la independencia y hacer una valorización para hacer cesar esta injusta situación”.

Baltasar Garzón conoció a Milagro Sala en 2012, cuando viajó a la provincia para brindar su apoyo a las causas contra los responsables civiles de la dictadura. Se entrevistó entonces con Fernando Poviña, Remo Carlotto, Jorge Auat y Milagro Sala. “Entonces yo vi una mujer pletórica en la lucha política. Hoy he visto una mujer firme en la lucha pero con una tristeza muy grave por los pasos atrás que se están dando en valores democráticos y en defensa de los derechos humanos. Y he visto también una mujer que tiene perfectamente identificados quiénes son los que están produciendo esta situación y por qué y ese por qué es neta y exclusivamente político”, aseguró.

Para Remo Carlotto, la detención de la dirigente social también es política: “Milagro es una luchadora y la conducta que tuvo y tiene respecto a las luchas sociales, a los derechos de los sectores más desprotegidos de nuestra sociedad es la misma lucha que encarna desde la detención injusta y arbitraria que está padeciendo. La Argentina es un país menos democrático desde el día en el que está detenida Milagro y el resto de los presos políticos. Por eso nosotros venimos a reafirmar nuestro compromiso de trabajar en la Argentina y ante la comunidad internacional para que se consiga la libertad de Milagro. La visita de la CIDH debe ser para nosotros con una mirada esperanzadora de que tenga un pronunciamiento contundente que fuerce a que el gobierno nacional asuma las responsabilidades que tiene ante la comunidad internacional y Milagro Sala sea liberada en forma inmediata”, expresó.

Antes de visitar el penal, los rectores de las universidades junto a Baltasar Garzón y Remo Carlotto brindaron una conferencia en la sede de la Tupac Amaru. En ese encuentro, el magistrado español sintetizó las causas que hacen que la dirigente social hoy esté detenida: “Con mis 32 años de juez, 39 como jurista y 7 como abogado no he oído un relato tan lleno de irregularidades, de arbitrariedades, de vaciedades jurídicas como el de las causas que hay en contra de Milagro Sala. Es una trampa política centrada en dos motivos: uno el hecho de una mujer que fue capaz junto con muchos otros de generar una dinámica política en una provincia como Jujuy, controlada y dominada por una elite político económico que tenía casi asfixiada a gran parte de la sociedad y eso se oculta. Milagro está detenida por indígena, por ser defensora de la democracia y de los derechos de su pueblo de una forma diferente. No hay ninguna razón, ni una sola para su detención. Estoy dispuesto a debatir con cada uno de los jueces. No sé lo que va a decidir la CIDH, pero dejaré de confiar en ella, si no se pronuncia a favor de la libertad de Milagro”, finalizó