Canicoba Corral rechazó el pedido de probation de Gustavo Cordera

La Cámara Federal de Casación Penal revocó hoy el sobreseimiento del detenido ex vicepresidente Amado Boudou que había sido dispuesto en el juicio a raíz de la falsificación de los papeles de un auto, según un fallo de la Sala IV del máximo tribunal penal.

Gustavo Cordera, procesado por incitación a la violencia, por decir en una clase llena de chicos que “hay mujeres que necesitan ser violadas”, entre otras frases por el estilo, había pedido que le suspendieran el juicio. Y ofreció dar dos recitales gratis y seguir cursos de violencia de género. El juez Rodolfo Canicoba Corral rechazó esa posibilidad. Ahora Cordera podría apelar y será la Cámara la que decida si acepta o si el músico va directo al juicio oral.

En su escrito de diez páginas, el juez federal rechazó de plano la probation y citó numerosas leyes, convenciones y tratados nacionales e internacionales sobre derechos humanos y violencia contra la mujer: “Llegado el momento de resolver sobre la petición de suspensión del juicio a prueba formulada por el imputado, entiendo que no puede dejarse de lado el criterio esbozado por la Corte Suprema de Justicia de la Nación para casos análogos al presente, como así tampoco las obligaciones que a nivel internacional ha asumido la República, a cuyo cumplimiento estamos obligados quienes integramos el Poder Judicial de la Nación en tanto agentes primigenios del control de convencionalidad”.

“En ese sentido, he de recordar que, al momento de dictar el auto de procesamiento de Gustavo Cordera, consideré que sus manifestaciones posicionan a la mujer en una evidente desigualdad frente al sexo masculino, incitando a someterla a denigrantes situaciones de violencia y discriminación, en clara contraposición a la política de Estado que pregona nuestro país en resguardo de las mujeres, recordando a la comunidad que nuestro país es Estado Parte en la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer, como así también de la Convención sobre la Eliminación de todas las formas de Discriminación contra la Mujer”.

“Hay mujeres que necesitan, porque son histéricas, ser violadas, porque psicológicamente lo necesitan y porque tienen culpa y no quieren tener sexo libremente. Quieren jugar a eso. A mí no me gusta jugar a eso, pero hay gente a los que sí. Somos muy complejos los seres humanos… Es una aberración de la ley que si una pendeja de 16 años con la c… caliente quiera c… con vos, vos no te las puedas c.. Si yo tengo algo bueno para darte puedo desvirgarte como nadie en el mundo… A mí lo discursivo no me dice nada de los derechos de la mujer. A mí hablame de cómo te sentís y te entiendo, pero si me hablás de los derechos no te escucho porque no creo en las leyes de los hombres, si en las de la naturaleza”, fueron algunas de las frases de Cordera ante un grupo de alumnos de TEA un año atrás.

Enseguida el Instituto Nacional contra la Discriminación (Inadi) y el Instituto Nacional de las Mujeres (INMA) lo denunciaron y se inició una causa en su contra.

“Entiendo que los dichos del procesado, por su tenor y características propias, constituyen una manifestación de la desigualdad existente entre hombres y mujeres y una incitación a la continuidad y profundización de prácticas violatorias de los derechos de ese último género.

De tal manera, me encuentro en condiciones de afirmar que el presente es un caso de violencia contra la mujer -escribió Canicoba Corral-. En estas condiciones, entiendo que no corresponde en un caso como el presente conceder la suspensión del juicio a prueba, pues actuar de esa manera implicaría no solo un atentado contra la seguridad jurídica, sino también una inconsistencia con los compromisos internacionales asumidos por el Estado Nacional. En ese sentido, debe recordarse que la Convención de Belém do Pará en su artículo 7 reza que ‘Los Estados Parte condenan todas las formas de violencia contra la mujer y convienen en adoptar, por todos los medios apropiados y sin dilaciones, políticas orientadas a prevenir, sancionar, erradicar dicha violencia…’ debiendo, entre otras cuestiones, ‘actuar con la debida diligencia para prevenir, investigar y sancionar la violencia contra la mujer’”.