Córdoba: las vacaciones de Senestrari ponen en riesgo apelaciones de sobreseimientos en causa de financiera

La apelación a diversos sobreseimientos por la causa de la financiera Cordubensis (CBI) podría ser declarada formalmente inadmisible. Esto se debe a que quien instruyó la causa, el fiscal Enrique Senestrari, se fue de viaje y dejó en manos del subrogante, Gustavo Vidal Lascano, el análisis de un expediente sumamente denso y extenso para poder interponer las apelaciones al reciente procesamiento dictado por el juez federal N° 3 Miguel Hugo Vaca Narvaja.

S/eltdf_dropcaps]i bien el magistrado ya admitió el escrito de tres páginas presentado por Vidal Lascano, el subrogante sólo pudo hacer una oposición “genérica” y no mencionar los agravios particulares por los que se opone a la resolución del juez.
Dispuso de tres días hábiles desde que fue notificado para leer y analizar 19.802 fojas y resolver la situación de 37 imputados y 82 hechos, según se lee en su presentación.

Los defensores de los imputados de la causa CBI, entre ellos los abogados de Bugliotti y Juan Dabusti, señalan que esta apelación resulta “inadmisible” desde lo formal.

Ahora será la Cámara Federal de Apelaciones de Córdoba la que definirá, en un juicio de admisibilidad, si procede la apelación.

Más allá de la falencia que representaría para el Ministerio Público un rechazo de este tipo, las apelaciones sí fueron efectuadas, con la fundamentación “punto por punto”, por dos organismos oficiales que son parte de la causa: la Unidad de Información Financiera (UIF) y la Administración Federal de Ingresos Públicos (Afip).

Dificultades

La Voz accedió al escrito que presentó Vidal Lascano, en el que hace una descripción de las dificultades con las que se enfrentó.

Allí, indica que el viernes 30 de junio la fiscalía de Senestrari recibió el recurso pero que él comenzó su interinato el 5 de julio y lo finalizó el 7, luego de que el 6 fuera no laborable.

En junio, el juez Vaca Narvaja procesó a 14 imputados, dictó la falta de mérito de dos imputados y pidió el sobreseimiento de 18.

Vidal Lascano, quien acaso sólo conoce la causa por los medios de prensa, debió apelar el sobreseimiento de esos 18 imputados, para lo cual debía interiorizarse de lo que dijo Vaca Narvaja y de todo lo instruido en las casi 20 mil páginas del expediente.

Todo esto, en tres días.

En un párrafo, el subrogante parece explicarle a Vaca Narvaja que si él como juez se tomó un año para resolver la situación de los imputados, difícilmente él como fiscal logre hacerlo con “85 cuerpos de expediente, 19.908 fojas, 37 imputados y 82 hechos requeridos”.

Entre ellos, se incluyen “aproximadamente 68 allanamientos” y “comparecieron alrededor de 100 testigos, se secuestraron y analizaron alrededor de 50 computadoras, como así también abundante documentación que se encuentra resguardada en una gran cantidad de cajas en Afip y reservada en la secretaría del Juzgado”, entre otras constancias.

Fuentes de la torre de Tribunales federales sostienen que Vidal Lascano intentó reunir información a través de quienes participan de la instrucción, como Cristian Lorenz, dependiente de la fiscalía de Senestrari, pero no le fue posible reconstruir lo que necesitaba.

Vidal Lascano cita una resolución de Vaca Narvaja en la que este señala que analiza por separado los hechos debido a la “complejidad y características de las maniobras delictivas, como también por el volumen de la presente causa”.

Ante esto, la “solución” posible que encontró el subrogante fue hacer una apelación en la que expresa un agravio “general” para todas las apelaciones y sugiere: “Para preservar esta garantía constitucional de control, que el fiscal ante la Cámara Federal de Apelaciones (Alberto Lozada) convoque en su caso, si lo considera conveniente, al fiscal Senestrari” para que “explicite los argumentos”.

“Inadmisible”

“Es notoriamente inadmisible”, señaló el abogado Miguel Ángel Ortiz Pellegrini, defensor de Juan Dabusti (involucrado en el tramo Siemens Atos), a quien Vaca Narvaja le pidió el sobreseimiento, que ahora fue apelado.

“Toda apelación, aun la fiscal, tiene una fundamentación con los puntos que se impugnan, lo que después se desarrollará en detalle en la alzada, cuando se haga la audiencia oral”, sostuvo el letrado.

En similares términos se expresó el letrado Sebastián Becerra Ferrer, quien junto a Carlos Hairabedian defiende a Bugliotti.

“Está al borde de la inadmisibilidad, porque no especifica los agravios y no cumple con el mandato legal de expresar los puntos de ese agravio”, señaló.

Al hacer un análisis más detallado, explicó que “todos los que apelan deben manifestar a lo que se oponen, sea en la existencia del hecho, a la participación del imputado o a la calificación legal”, lo cual el autor del escrito no tuvo posibilidad de realizar.

Becerra Ferrer coincidió con Ortiz Pellegrini que en la apelación deben manifestarse los “agravios particulares”.

De todos modos, está claro que esto se definirá en la Cámara de Apelaciones, luego de que el fiscal Lozada establezca si considera que debe sostener el recurso.

En este análisis deberá evaluarse al artículo 450 del Código Procesal Penal nacional, que indica el plazo de tres días para presentar ante el juez la apelación: “Se deberán indicar los motivos en que se base (la apelación), bajo sanción de inadmisibilidad”.

18 sobreseimientos. Son los de Sebastián Viano, Federico Pucheta Simone, Juan Dabusti, Raúl Toscano, Carlos Abril, Carlos Forconi, Eduardo Rodrigo, Aldo Ramírez, Julio Ahumada, Daniel Tissera, Oscar Altamirano, Luis María de los Santos, Guillermo Mateos, Antonio Casado, Víctor Alaniz, Javier Guevara Amado, Euclides Bugliotti y José Luis Weissbein.

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