Eduardo Riggi es el nuevo presidente de la Cámara de Casación

Con su elección se definió un nuevo equilibrio de fuerzas entre los magistrados que tienen en sus manos el futuro de las causas de corrupción que jaquean a Cristina Kirchner; son los que deberán definir si sus funcionarios seguirán presos y sentenciar en las investigaciones que preocupan al gobierno de Mauricio Macri.

El juez Eduardo Riggi mandará en 2018 en la Cámara de Casación Penal, el máximo tribunal de la justicia penal. Con su elección se definió un nuevo equilibrio de fuerzas entre los magistrados que tienen en sus manos el futuro de las causas de corrupción que jaquean a Cristina Kirchner; son los que deberán definir si sus funcionarios seguirán presos y sentenciar en las investigaciones que preocupan al gobierno de Mauricio Macri.

A Riggi le correspondía la presidencia por orden de prelación, pero consiguió los votos de sus colegas. Es uno de los sobrevivientes de la primera Casación de 1992, que nombró Carlos Menem. Riggi llegó a esta elección libre de problemas judiciales. Fue investigado porque aparecía mencionado en una escucha como vinculada a una negociación para excarcelar al sindicalista José Pedraza a cambio de dinero. Pedraza fue condenado por la muerte del militante del PO Mariano Ferreyra, pero la Corte dejó firme el sobreseimiento del camarista. Para ser ungido presidente reunió los votos de sus colegas Liliana Catucci, Juan Carlos Gemignani, Carlos Mahiques, Alejandro Slokar, Gustavo Hornos, Mariano Borinsky, además del suyo. Ana María Figueroa no lo votó. Ángela Ledesma estaba de licencia.
Pero más allá de esta formalidad sobre quién preside el cuerpo, ayer se definió cómo quedan integradas las salas porque en el tribunal hay cuatro vacantes. La Sala I es clave porque allí están radicadas las causas más calientes. Los jueces de la Sala I votarán sobre Cristina Kirchner en el caso del dólar futuro. También por la denuncia por encubrimiento contra Cristina Kirchner que presentó el fiscal Alberto Nisman y la causa Hotesur. Ana María Figueroa es jueza titular. Los dos que estarán con ella son Gustavo Hornos y Carlos Mahiques, recién llegado con aval oficial que ocupa tres salas y preside una.

Los cambios en la Casación pueden ser temporarios. Esto es así porque el Consejo de la Magistratura avanza en su concurso para cubrir las vacantes. El Gobierno quiere dejar huella en el cuerpo con una interpretación más cercana a su idea del derecho penal, menos progresista. En el concurso despuntan el camarista Guillermo Yacobucci; Diego Barroetaveña y Daniel Petrone, y Karina Perilli y Javier Carbajo.