Investigan robo contra represor que cumple arresto domiciliario

Tres delincuentes fuertemente armados coparon y asaltaron la vivienda de un mayor en retiro obligatorio del Ejército Argentino, de 73 años que cumple arresto domiciliario al haber consumado ilícitos de lesa humanidad en la última dictadura y por haberse apropiado de una beba nacida en cautiverio en Campo de Mayo.

Los marginales, que lograron fugar, tomaron al septuagenario como rehén, a su esposa y a otro familiar, para desvalijarles la casa, oportunidad en la que robaron 200.000 pesos, entre otros objetos de valor. El violento suceso se registró en la localidad bonaerense de Castelar, en el partido de Morón, y las autoridades policiales investigan el caso, a la vez que buscan de manera intensa a los integrantes de la gavilla.

Los voceros del departamento judicial de Morón revelaron que las víctimas fueron identificadas como Carlos Del Señor Hidalgo Garzón, de 73 años y militar en situación de retiro obligatorio; su esposa, María Francisca Morillo, de 72; y Carlos David Morillo, de 73, quienes habitan una finca, situada en 14 de Julio al 3600, entre Coronel Juan Casacuberta y Arturo Guastavino, en el denominado Barrio Marina, en el citado distrito, en el oeste del conurbano provincial.

El hecho se produjo el viernes pasado, aunque recién trascendió este domingo porque fue mantenido en reserva por los funcionarios de la Justicia, quienes intentan aclarar lo ocurrido. De acuerdo a lo manifestado por los informantes, los forajidos, que portaban armas de fuego, privaron de la libertad a los damnificados y de inmediato los tomaron como rehenes con fines de robo.

Los moradores de la casa aseguraron que los hampones se apoderaron de 200.000 pesos, de una pistola Bersa -modelo 223- calibre 22 largo y de otros objetos de valor. Finalmente, los malvivientes huyeron. Al denunciar la situación, las víctimas del ilícito dijeron que esos ladrones obraron como integrantes de un grupo comando.

Pesquisas policiales de la comisaría de Castelar (3ª de Morón) investigan el suceso y realizan diferentes procedimientos con el objetivo de establecer el paradero de los asaltantes, a la vez que procuran determinar si los sujetos actuaron al voleo o si verdaderamente conocían la condición de militar del septuagenario.

Antecedentes
Hidalgo Garzón, quien fue condecorado y pasado a retiro obligatorio luego de ser herido a disparos de ametralladora en el conflicto bélico de 1982 frente a las tropas británicas, se desempeñó como comando, paracaidista y oficial de inteligencia estratégica. La agrupación Abuelas de Plaza de Mayo formuló una presentación judicial el 17 de enero de 2013, en la que denunció que, un día antes, Hidalgo Garzón había sido observado por Laura Catalina De Sanctis Ovando -hija de desaparecidos a la que el militar había criado como propia y quien recuperó la identidad en 2008- mientras se desplazaba en bicicleta en el cruce de la avenida Del Libertador y la calle José Ortega y Gasset, en el barrio porteño de Palermo, aunque estaba obligado a purgar un arresto domiciliario en un geriátrico, en Belgrano.

Esta situación luego originó que al anciano se lo llevara, otra vez, a prisión. El 12 de mayo de 2013, en el Juicio de Embarazadas, el Tribunal Oral Federal N° 1 de San Martín, a cargo de los magistrados Héctor Omar Sagretti, Marta Isabel Milloc y Daniel Antonio Petrone, logró probar que Hidalgo Garzón y su mujer inscribieron el 26 de agosto de 1977 a la por entonces beba Laura Catalina en un registro civil de Bella Vista y le impusieron el nombre de María Carolina Hidalgo Garzón, al asegurar que había nacido el 15 de agosto de 1977 en el Hospital Militar de Campo de Mayo.

Myriam Ovando, la verdadera madre de Laura Catalina, estaba embarazada cuando el 20 de mayo de 1977 fue secuestrada en la localidad bonaerense Escobar, mientras que su padre, Raúl René De Sanctis, había sido raptado el 1° de abril del mismo año. Germán Andrés Castelli y Alejandro Daniel Esmoris -2 de los jueces que integran el Tribunal Oral Federal N° 1 de La Plata- decidieron en junio pasado otorgarle nuevamente al militar el beneficio de la prisión domiciliaria.

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