La relación entre Leandro Santos, detenido por prostitución VIP y Nisman

La relación secreta entre el representante acusado de “prostitución VIP” en Uruguay y el fiscal muerto. Quién es el hombre que le presentaba modelos.

El teléfono del representante de modelos, Leandro Santos, vibraba sin parar. Miró la pantalla y leyó el nombre de una persona con mucho peso en la Justicia. “Hola Leandro. Soy Alberto. ¿Sabés si van a ir las chicas a Rosebar, hoy?”. Ese mismo llamado –con la misma pregunta– se repitió más de una vez en el transcurso del 2014. El que llamaba era del fiscal muerto, Alberto Nisman. El magistrado que denunció a la Presidenta por supuesto encubrimiento del atentado a la AMIA se comunicaba con el representante cuando sus “amigas” no le confirmaban si iban a acompañarlo en el VIP del boliche de Palermo al que solía asistir. Las mismas chicas que luego tuvieron que declarar ante la fiscalía de la doctora Viviana Fien en la causa en la que se investiga la muerte del titular de la UFI más delicada del país.
Entre sus íntimos, Santos niega haber tenido una relación de amistad con Nisman, pero un amigo del fiscal, que lo acompañó varias veces en la mesa que le reservaban en Rosebar, lo desmiente: “Santos vino un par de veces al boliche y se sentó en al mesa de Nisman. La relación que se veía entre ambos denotaba una amistad. Se reían, compartían un rato hablando y luego se iba”. ¿Por qué Santos niega haber tenido una amistad con el fiscal? Dicha relación no favorecía a un hombre que fue detenido el martes 31 en el barrio porteño de Núñez (por un pedido de extradición de la Justicia uruguaya, que lo imputó en una causa de “prostitución VIP”, acusándolo de “Proxenetismo y Explotación Sexual de Menores”) y que en el ambiente de la noche algunas personas lo señalan como “entregador de modelos”. Lo cierto es que luego de la aparición mediática de las “amigas” del fiscal, y de saberse que todas pertenecían a su staff, Santos cerró “Leandro Santos Models”.

Los Santos. El recientemente detenido por un pedido de extradición de la Justicia uruguaya (que lo imputó en una causa por prostitución VIP), Leandro Santos, es el dueño de la productora y era el responsable de la agencia de modelos que el aseguraba cerró luego de la muerte del fiscal Nisman. Junto a sus hermanos Rodrigo y Micaela, trabajan en el armado de eventos, desfiles y shows. “Se cansó, esto de que las minas que andaban con Nisman eran todas de su staff. Eso fue la gota que rebalsó el vaso. Los problemas lo persiguen”, confesó un amigo del manager. ¿A qué se refería? Quizá, a los oscuros antecedentes que tiene la familia.

Leandro es familiar del “ingeniero Santos”, Horacio Aníbal Santos, que es recordado porque el 16 de junio de 1990 persiguió y mató a sangre fría a un ladrón que le había robado el estéreo del auto. Su padre, José Santos, primo del “ingeniero”, es un hombre de pocas pulgas. Fue el que amenazó a la mediatica Natacha Jaitt cuando esta los responsabilizó por el intento de suicidio de la modelo Julieta Gómez –novia de Rodrigo Santos–, que se pegó un tiro en la cabeza en febrero del 2013. El hecho sucedió en la quinta de los padres de los hermanos Santos y con un arma de la familia. En ese entonces José afirmó: “Natacha no sabe con quién se mete y menos sabe, aun, el poder que tenemos los Santos”. Para entonces, Leandro cargaba con la denuncia por prostitución VIP en Uruguay y estaba en el foco de todos los medios.
También, los Santos se vieron señalados como responsables de la difusión del video hot de la modelo Alexandra “la sueca” Larsson –también de su staff–, que había sido filmada teniendo sexo en un departamento de Puerto Madero. Pero la desgracia no terminó ahí. En agosto del 2014, Diego Santos, el menor de los varones de la familia, murió al ser arrollado por un camión mientras circulaba con su moto por la avenida Libertador. Fue este último hecho el que sacó a la luz la amistad entre Santos y Nisman, ya que el fiscal lo llamó para ponerse a su disposición para todo lo que necesitara en materia legal.
Así reflejaron los medios uruguayos el pedido de detención:

Santos y Nisman. Luego de que Noticias publicara en tapa a Florencia Cocucci, modelo de Santos y la “amiga” de Nisman –que horas más tarde declaró ante Fein–, el “management y scouting de modelos” (como se identifica su hermano Rodrigo) llamó a todas sus chicas, las juntó en sus oficinas ubicadas en la avenida Peyrredón al 1000 y, en una charla escueta y concreta, les anunció que cerraba su agencia de modelos. “Cerré la agencia porque estoy cansado de que me metan siempre en medio de todos los quilombos. Yo no soy responsable de lo que hagan las chicas en su vida personal”, afirmó Santos. Ahora, según él mismo explicó, seguirá trabajando con la productora en el armado de desfiles y shows, junto a su hermano Rodrigo y a una de sus hermanas, Micaela.

Al manager le molestó que se lo señale como un proveedor de prostitución VIP. “Si Leandro se dedicara a eso no tendría la agencia y se dedicaría a ganar plata haciendo solo eso”, le aseguró a NOTICIAS un allegado al representante. Pero, cuando se habla de prostitución VIP, no siempre el sexo es a cambio de dinero. En algunos casos, lo que importa es quedar bien con alguien con poder a quien poder recurrir en caso de necesitarlo.
Nismas no solo llamaba a Santos cuando quería saber si sus “amigas” –las modelos de Santos– iban a ir al boliche. Otra de las ocasiones en las que el fiscal se comunicó con él fue en agosto del 2014, cuando falleció su hermano Diego arrollado por un camión en la avenida del Libertador mientras circulaba con su moto. Nisman lo llamó para darle sus condolencias y para explicarle cómo debía afrontar el tema judicial en un caso de accidente de tránsito. Antes de cortar, el fiscal se ofreció para ayudarlo en lo que necesite. “Estoy a tu disposición”, le habría dicho. Es que el fiscal se sentía en deuda con la persona que representaba a las chicas con las que compartía noches, viajes e, incluso, momentos de relax y, en algunos casos, amor.
Santos tiene abierta una causa por “trata de personas, explotación sexual, prostitución de menores y lavado de activos”, la modalidad más común de lo que es conocido como “Prostitucion Vip”, en Uruguay. La investigación comenzó en 2012 y el escándalo saltó cuando dos policías de civil lo detuvieron en plena conferencia de prensa. Los efectivos intervinieron con el fin de hacer efectivo el pedido de extradición que había realizado en país vecino. De inmediato, su abogado, Mariano Cúneo Libarona, intercedió y presentó un hábeas corpus con el que anuló el pedido de la Justicia uruguaya y Santos recuperó su libertad. Actualmente, la investigación sigue en curso y el representante no puede cruzar el charco, porque, si lo hiciere, quedaría inmediatamente detenido. “No pienso ir nunca más a Uruguay. Acá tengo todo lo que necesito”, le aseguró el manager de modelos a un amigo.

Fiesta y amores. El llamado de los jueves de Nisman a Santos no es casual. Era el día de la semana más esperado por el fiscal y, si sus “amigas” no lo acompañaban en su momento de dispersión, no tenía sentido salir. El lugar elegido era Rosebar, el boliche del barrio porteño de Palermo. Allí comenzó a concurrir luego de haberse separado de su ex mujer, la jueza Sandra Arroyo Salgado, quien encabeza a la querella en la investigación por la muerte del fiscal, en representación de sus hijas.
Nisman llegaba cada jueves a las 19 horas, ingresaba por el estacionamiento del boliche y era recibido por uno de los dueños. Juntos ingresaban a la mesa del sector VIP que le tenían reservada (una mesa que le daban como gentileza) y comían algo. A sus custodios los mandaba de vuelta y solo volvía a llamarlos para irse del lugar. “Era un tipo muy correcto. Cuando alguien le decía si no tenía miedo de que lo perjudicara que lo vean ahí, él respondía ‘soy soltero y mi mujer rehizo su vida, ¿porqué no puedo divertirme yo también?’”, le confesó a NOTICIAS una de las personas que lo acompañó más de una vez en su mesa. Y agregó: “su mayor preocupación era que el custodio del VIP dejara pasar a las chicas que venían a verlo. Una de esas es Danisa (Fernández), con quien estuvo de novio varios meses y de la que él me decía que estaba enamorado”.

En ese espacio de luz tenue y música fuerte, Nisman se divirtió, comió, bailó y hasta se enamoró. Danisa Sol Fernández, la modelo del staff de Santos que fue tapa de Playboy en marzo de 2013 y que hoy está en boca de todos, conoció al fiscal a mediados del 2012, cuando estaba por cumplir 20 años . Al poco tiempo tuvieron un romance que duró hasta mediados del 2013, momento en que Danisa se reconcilió con su novio y rompió con el fiscal.

Durante ese noviazgo, viajaron juntos y Nisman le habría comprado toneladas de ropa, como hizo con muchas de las modelos que conoció en los últimos tres años. “Era un tipo fachero, súper educado y que encima las trataba como diosas, las llevaba de viaje a lugares increíbles y les regalaba fortuna en ropa. Eso, a estas chicas de clase media, las deslumbraba”, contó un íntimo amigo del fiscal muerto.
La última relación de Nisman habría sido, casualmente, otra de las modelos de Santos, Florencia Cocucci. La joven que, gracias a la exposición lograda, tiene muchas posibilidades de convertirse en uno de los integrantes del Gran Hermano 2015. La modelo negó un romance, aunque con ella viajaron a Cancún (viaje en del que también participó otra de las modelos de Santos, Constanza Antonaci y con quien compartió un sugestivo festejo de cumpleaños en el que no faltaron artículos sexuales. “Si con Cocucci tuvo algo, fue superficial. Él estaba enloquecido con Sol (Aguilar), con quien salía, cenaban pero la piba no lo daba más que eso”, afirmó un amigo de las modelos.
La trilogía que lo acompañó durante el último tiempo estaba conformada por Cocucci, Sol Aguilar y Katja Solange Cejas. Las tres, casualmente, modelos que formaban parte del staff de Leandro Santos.

Nisman llegaba a Rosebar a las 19, comía con agua y cuando se hacían presente las chicas, juntos bailaban y se divertían hasta la medianoche. A las 00 horas, llamaba a sus custodios y junto con sus “amigas”, se iban a terminar la noche en Tequila o en Vita, dos reconocidos boliches de la noche porteña en los que Santos tendría un convenio para que sus modelos vayan a hacer presencia a cambio de ingresar gratis y tener barra libre.

Con la aparición de Cocucci, Leandro Santos fue citado por Fein. Su declaración fue corta y Fein no indagó mucho en la amistad entre ambos, porque no se conocía. Solo se remitió a hablar de su relación laboral con la modelo y nada más.
Una vez, en una entrevista, el barrabrava de Boca, Rafael Di Zeo, dijo: “Yo no tengo poder, tengo los teléfono del poder, que es mucho mejor”. Una frase que para muchos en el ambiente de la noche es clave para no tener problemas con nadie. Y así lo da entender un íntimo amigo de Nisman: “Santos no le vendía minas, se las presentaba de onda, porque siempre es bueno tener un amigo importante en la Justicia”.

Fuente: Pablo Berisso para Revista Noticias