Lesa Humanidad: condenan en Corrientes a dos ex miembros de inteligencia del Ejército y a un ex policía

El Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Corrientes impuso hoy penas de 16 años de prisión al ex teniente primero del Destacamento de Inteligencia 123 de Paso de los Libres, Héctor Mario Filippo, y al ex civil de inteligencia castrense Carlos Faraldo, por la privación ilégitima de la libertad agravada del estudiante desaparecido en 1976 Eduardo Héctor “Pata” Acosta, mientras que el ex policía José Alsacio Peralta, oficial de enlace entre la fuerza y los militares, recibió dos años de prisión por el encubrimiento de un crimen.

Las penas impuestas a Filippo y Faraldo fueron en línea con el pedido formulado el lunes pasado por el fiscal federal Flavio Ferrini y el fiscal ad hoc Juan Martín García, mientras que los jueces difirieron en el caso de Peralta, para quien los representantes del Ministerio Público habían solicitado seis años de prisión.
Filippo y Faraldo fueron condenados, también, a una inhabilitación especial por el doble tiempo de la condena. El tribunal, compuesto por Ana Victoria Order, Juan Manuel Iglesias y María Delfina Denojens, los condenó por privación ilegítima de la libertad agravada por sus calidades de funcionario públicos, por la comisión con violencia y por su duración, en carácter de coautores, en concurso real con asociación ilícita, como miembros. La conducta de Peralta, en tanto, fue calificada como encubrimiento.
Para dictar las condenas, las juezas y el juez declararon la imprescribilidad de los delitos, a los cuales declararon crímenes de lesa humanidad. En efecto, el primer punto del veredicto rechaza la pretensión de la defensa de que se absuelva a los acusados por prescripción.
Además, dispusieron que, una vez que quede firme la sentencia, se deberán comunicar las penas impuestas al Ejército y a la jefatura de Policía de la provincia, donde prestaban servicios los condenados. El próximo 27 de junio los jueces darán a conocer los fundamentos.
La víctima, Eduardo Héctor “Pata” Acosta, contaba 17 años de edad al momento de los hechos. Fue secuestrado de su domicilio familiar de Paso de los Libres durante la madrugada del 22 de marzo de 1976 y luego trasladado a un centro clandestino de detención, donde falleció como consecuencia de los tormentos a los que fue sometido durante los interrogatorios, según los testimonios relevados en la investigación.