Lesa Humanidad: cuestionan absoluciones a represores en Neuquén

Las absoluciones y el bajo monto de las penas aplicadas a los represores en el cuarto juicio por delitos de lesa humanidad realizado en 2016 en esta ciudad fueros cuestionados por la querella de la Asamblea por los Derechos Humanos (APDH) de Neuquén ante la Cámara Federal de Casación Penal.

El abogado de la APDH de Neuquén, Juan Cruz Goñi, alegó el jueves en los tribunales de la Cámara de Casación en Comodoro Py de la ciudad de Buenos Aires. Durante más de una hora, Goñi expuso los principales motivos del recurso de casación contra la sentencia dictada por el tribunal compuesto por Alejandro Silva, Guido Otranto y Marcos Aguerrido.

“La sentencia ha sido arbitraria ya que no dio lugar a que existió violación en el centro clandestino de detención La Escuelita”, aseguró Goñi, en relación con la violencia sexual perpetrada contra Augusto Carmona mientras permaneció secuestrado en 1977 en el centro clandestino de detención ubicado al fondo del Batallón de Ingenieros 181, perteneciente al Ejército Argentino. En ese sentido, el abogado señaló que “con igual prueba se condenó por tormentos pero no se dio lugar al planteo de violencia sexual que presentamos”.

Comentó que la violencia sexual “fue una de las formas de aniquilamiento, no sólo en esta jurisdicción sino en todas, durante la dictadura”.

Por otra parte, Goñi cuestionó la absolución del ex oficial de la Policía Federal Gustavo Sommer, por los tormentos que sufriera Roberto Sáez, un ex conscripto que en 1976 fue detenido y torturado en la delegación neuquina de esa fuerza. Allí Sáez reconoció a Sommer como uno de sus torturadores.

Además, criticó las absoluciones de los responsables de las tormentos aplicados a Alicia Figueira de Murphy y Jorge Ruiz, tras haber sido secuestrados. “Los jueces entendieron que los padecimientos sufridos por las víctimas no eran lo suficientemente graves para configurar tormentos”, sostuvo Goñi sobre los casos de Jorge Ruiz y de Alicia Figueira de Murphy.

En estos casos, sostuvo Goñi, “los jueces entendieron que los padecimientos sufridos por las víctimas no eran lo suficientemente graves para configurar tormentos”.

Precisó que es grave que los defensores oficiales de los represores argumentaran que no hubo tortura para una víctima que estuvo tabicada durante largas horas, insultada y amenazada mientras escuchaba los gritos de dolor de algunas personas que ella conocía y que eran torturadas en ese mismo lugar.

Con relación a la exigüidad de las condenas aplicadas a once represores, Goñi aseguró que “violan el principio de proporcionalidad de las penas y la función simbólica y pedagógica del castigo aplicado a criminales de lesa humanidad”. Algunos de los imputados fueron sentenciados a tres y seis años.

Las penas que trajeron polémica

En noviembre de 2016 el Tribunal Oral Federal 1 de Neuquén dictó sentencia en el cuarto juicio por delitos de lesa humanidad ocurridos en la región durante la última dictadura militar. Las penas en suspenso fueron de 10 años y se absolvió a cuatro acusados.

El único condenado a cadena perpetua fue el ex jefe de Inteligencia del Comando de la Sexta Brigada del Ejército, Oscar Reinhold.