Los bienes de los presuntos testaferros de Norberto Oyarbide

Entre los principales observados están su pareja Claudio Blanco y el contador Ariel Roperti. Ninguno de los dos puede justificar su patrimonio y sus lujos permanentes.

De acuerdo a investigaciones, el ex juex Norberto Oyarbide se las arregló perfectamente para disimular la fortuna que habría llegado a hacer durante los últimos años. Eso lo habría logrado mediante la participación de “testaferros”.

Esto se desprende de un informe reciente de inteligencia de la Unidad de Información Financiera (UIF) donde se expone la gran cantidad de bienes que manejan tanto la pareja de Oyarbide, Claudio Blanco, y otras personas entre las que está el contador Ariel Roperti.

El detalle que llama la atención es que -dados sus ingresos- ninguno de ellos puede justificar debidamente cómo lograron tener lo que tienen.

Así las cosas, el fiscal federal Jorge Di Lello cierra el cerco y en unas semanas se cree que se va a hacer concreta una intimación al ex juez y los otros involucrados para que expliquen cómo hicieron su riqueza. Este procedimiento equivale al paso anterior a un llamado a indagatoria.

Los bienes de Oyarbide no generarían tantas dudas. Después de todo el sueldo que cobró como magistrado hasta 2015 y luego lo que percibió como haberes jubilatorios no serían incompatibles con que tenga a su nombre un Smart Coupe Fortwo Play (valuado en 448.400 pesos) con una cédula azul extendida a nombre de Blanco, de quien el magistrado dijo que se terminó la relación.

 

Al mismo tiempo, Oyarbide tiene también una propiedad en el barrio de la Recoleta, que se habría adquirido con ingresos de poco más de 11 millones de pesos entre 2010 a 2017 (los dos últimos años ya estaba fuera del Poder Judicial).

Pero no todo está tan claro como parece. Es que la riqueza de Oyarbide se explicaría unicamente con la participación de sus “testaferros”, muy en especial Blanco y Roperti.

El mencionado Blanco cambió radicalmente su situación económica desde 2010 cuando conoció a Oyarbide. De acuerdo al informe patrimonial, desde entonces hasta el presente fue 46 veces al exterior, en dos oportunidades con Roperti. Es titular de un Fiat 500, valuado en 290 mil pesos; una Zanella Styler 150 de unos 16.000 pesos y un Honda CBX estimado en 55 mil pesos. Sin embargo, eso no es todo, ya que también fue propietario además de un Peugeot 308 entre 2014 y 2015 (el que pagó en 256.999 pesos) y también de un Honda Fit que vendió allá por 2012. Supuestamente muchas cosas para su capacidad de generar dinero.

Y más: Blanco tiene además autorización para manejar, con cédula azul, un Mercedes Benz y un BMW de la sociedad Cooperativa de Trabajo Planher Limitada de Leonardo Reinholcz, también investigado por la Justicia. Además, forma parte de la sociedad de consultoría Cuasares SRL, con un capital de 100 mil pesos; Consorcio Creba SA, de 2,1 millón de pesos; y Krakenlab SRL, que se dedica a la compra de aparatos electrónicos. También tiene un campo.

Lo curioso es que, según un informe de Sergio Farella para TN, Blanco no cuenta con una gran capacidad económica. De hecho declaró ser monotributista entre 2012 y 2016; sumado a que en septiembre de 2017 fue beneficiario del plan social Programa Hogar por el cual el Estado Nacional dio subsidios a los hogares de bajos recursos que no tienen acceso a la red de gas natural, y cuyos ingresos familiares no superan el importe de dos salarios mínimos vital y móvil, un total de 16.000 pesos.

Pese al plan social vivió al menos hasta hace pocas semanas en un departamento de Avenida del Libertador 774, una de las zonas más caras de la ciudad de Buenos Aires y es titular de cuatro cajas de ahorro, dos cuentas corrientes y una caja de ahorro en dólares cuyos montos se desconocen pero están bajo la mira.

Blanco también usa una tarjeta de crédito extendida por First Data Cono Sur SRL, la cual está bajo titularidad de Roperti. Según la UIF, y en base a todos estos elementos, Blanco no sería otra cosa más que un testaferro de Oyarbide desde cuando lo conoció en 2010, y también sería un “presta nombre” de una estructura que funcionaba través de Roperti y otros acusados.

Roperti es el “testaferro”, según los investigadores. Conoció a Oyarbide hace tiempo y su nivel de vida también cambió mucho y de manera llamativa. Se asegura que “chapeando” con el nombre de Oyarbide hizo negocios con empresas que tenían problemas con la AFIP. Según lo publicado en TN, el contador tiene a su nombre un Fiat Berlina, un departamento en Puerto Madero (Juana Manso 1124) y participación en cinco sociedades. Todas ellas fueron allanadas semanas atrás por orden de Di Lello. Si bien Roperti cuenta con un vehículo de más de 40 años de antigüedad, él utiliza otros siete autos de lujo porque cuenta con cédula azupedida por su pareja, la bailarina Malena Gretel Firpo, y su papá Antonio.

Los vehículos en cuestión bajo la mirada de la Justicia son tres Porsche Cayenne (valuado uno en $ 1.280.000, y otras dos en 1.440.000 pesos cada una), un Porsche Carrera valuado en 3.600.000 pesos, dos vehículos BMW de 645.000 pesos cada uno, y un Porsche Macan de 3.808.000 pesos. Una verdadera flota de autos de altísima gama que resulta curiosa para su poder adquisitivo.

La sociedad Playa de las Araucarias, en la cual tiene participación Roperti, además aparece en unas operaciones de compra venta de propiedades. También la sociedad Cigade Ifasa Saif y Mandatos S.A, de la cual Roperti es apoderado, compró entre 2006 y 2008 unos siete vehículos de alta gama por un valor aproximado de 1.780.000 pesos.

También y sumado a todo lo anterior, Roperti tenía la extensión de una tarjeta de su ex esposa, con consumos entre 2012 y 2014 por 310.157 pesos, mientras que otra que le extendió un familiar tuvo entre 2010 y 2017 consumos por 12.500.000 de pesos. Uno de esos gastos tiene que ver con la compra de dos relojes valuados en casi 500 mil pesos, uno de ellos similar al que exhibe en distintas fotos que publica en su cuenta de Instragram Malena Firpo. Las cosas de las que disfruta Roperti, a todo lujo, superarían los 8.336.450 de pesos que dijo haber tenido como ingresos entre 2010 y 2015.

De acuerdo a los datos con los que cuenta la UIF hay serias inconsistencias desde el 2011 en adelante hasta el presente. Finalmente, otra extraña curiosidad: Roperti se plegó a uno de los “blanqueos” de capitales, por la compra de dos camionetas Porsche Cayanne y de un crédito.

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