Lucha contra el narcotráfico: llamada telefónica permite desbaratar banda mega banda

Una llamada realizada desde un locutorio por el empresario Gustavo Sancho al teléfono celular del abogado saenzpeñense Matías Jachevsky, actual defensor oficial, que fue detectada por la investigación que lidera la jueza de San Isidro, Sandra Arroyo Salgado, resultó clave para conocer detalles de la causa denominada “los vuelos de la droga”.

Arroyo Salgado tenía intervenido desde hace tiempo el teléfono celular del abogado chaqueño y allí escucha que Sancho le cuenta al abogado Jachevsky que el piloto brasileño, de absoluta confianza del empresario argentino, había sido detenido en Paraguay con 400 kilos de cocaína que traía desde Perú con destino a la Argentina, según revela un informe publicado por Clarín.

Por eso, según pudo saber NORTE, la exesposa del fiscal Alberto Nisman, en la causa “Sancho Gustavo Darío s/infracción Ley 23737”, ordenó medidas dentro de las cuales se realizaron allanamientos en Sáenz Peña, en la Oficina de la Defensoría Oficial y en el domicilio particular del defensor oficial saenzpeñense que no fue detenido en virtud de la Ley de Fueros, continuando en libertad ambulatoria por poseer inmunidad constitucional amparados en los artículos 120 de la Constitución Nacional y el 154 de la Constitución del Chaco. Sancho, en tanto, fue detenido junto a varios integrantes de su familia.

Dice el rotativo porteño, con la firma de la periodista Virginia Messi, que el 9 de septiembre de 2016, agentes de la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad) de Paraguay irrumpieron en la estancia La Maricela, en el distrito de Yasy Cañy, del departamento de Canindeyú. Allí secuestraron una avioneta Cessna 210, tres camionetas y 11 bolsas de arpillera repletas de cocaína: unos 400 kilos.

En ese operativo hubo seis detenidos pero uno de ellos, el piloto brasileño Héctor Antonio Machado (40), sería clave un año después para cerrar el círculo sobre el empresario argentino Gustavo Sancho (56), acusado por narcotráfico y detenido el 14 de noviembre por orden de la jueza federal de San Isidro Sandra Arroyo Salgado.

La conversación que escuchó Salgado

La conversación entre ellos pudo ser escuchada porque Arroyo Salgado tenía intervenido el teléfono del abogado chaqueño. En la charla, el empresario da detalles sobre la detención del piloto y se muestra preocupado por su posible vinculación.

Lo único que no delegaba, ni rotaba, eran los pilotos. Y su preferido era el brasileño Machado, un hombre que, por 65.000 dólares el viaje, tomaba la cocaína en los laboratorios de Perú (donde hay que saber sortear las corrientes de aire) e iba cumpliendo con las postas, aún con el peor clima, hasta llegar a destino. La ruta había sido trazada para esquivar los radares.

Detenido clave y el rol del abogado

La detención de Machado en Paraguay fue un golpe para Sancho. Tanto que lo forzó a dar un paso en falso. Preocupado, fue hasta un locutorio (nunca usaba su celular y ni siquiera lo llevaba encima para no activar antenas) y llamó a uno de sus abogados, Matías Jachesky, dice Clarin.

Jachesky había defendido a Sancho en una causa del 2010 en la que se lo involucró con una avioneta que había aparecido abandonada en la zona rural de Corzuela, Chaco. La conversación entre ellos pudo ser escuchada porque Arroyo Salgado tenía intervenido el teléfono del abogado chaqueño. En la charla, el empresario da detalles sobre la detención del piloto y se muestra preocupado por su posible vinculación.

Jachesky es otro personaje central de la historia y por eso fue detenido el mismo día que Sancho. Entonces se allanó la defensoría oficial de Chaco, donde el abogado había sido nombrado pese a sus estrechos vínculos narcos.

Además de su relación con Sancho, Jachesky representó a Carlos Salvatore (condenado por la Justicia de Chaco en el caso Carbón Blanco). Los nexos son tan estrechos que en la causa de Arroyo Salgado a Jachesky lo defiende Luis Sasso, otro abogado del equipo de Salvatore.

Doce detenidos

Para la investigación de Arroyo Salgado -que ya acumuló 50 cuerpos y 12 detenidos- fue central la información que aportó la Unidad de Operaciones Antidroga de Gendarmería y también la que consiguió la Procuraduría de Narcocriminalidad (PROCUNAR) quien hizo de nexo para que la Senad paraguaya aportara todos los datos de dos operativos que apuntaban a Sancho.

Según los investigadores, a través de esa ruta llegó a meter en la Argentina unos 1.000 kilos semanales de la mejor cocaína peruana.