Mar del Plata: el líder de la “secta del hotel” pidió declarar

Así fue confirmado por el propio abogado defensor, que explicó que la negativa inicial a comparecer obedeció a que no habían siquiera leído el expediente en su totalidad por el secreto de sumario.

Eduardo Nicosia, el líder espiritual de una secta orientalista acusado de abusos sexuales, torturas y sometimiento a la servidumbre contra algunos de sus seguidores, pidió declarar la semana próxima ante el juez de la causa, en la que será su primera comparecencia en la que podrá hacer su descargo.

El abogado defensor Pablo Tosco, que además también representa a la pareja de Nicosia, Silvia Cristina Capossiello y a uno de los hijos de ambos Xavier Augusto Yañez Capossiello, estuvo esta semana en Mar del Plata e interpuso la solicitud.

La intención de la defensa es hacer declarar primero a Nicosia porque es la persona sobre quién recae el mayor peso de la imputación. Ninguno de los imputados -excepto Luis Fanesi, compareció ante el juez Santiago Inchausti y el fiscal Nicolás Czizik porque existía secreto de sumario y la defensa no conocía al detalle el expediente.

Además de Nicosia, Capossiello, Yañez Capossiello y Fanesi, todos argentinos, también está detenido Sinecio De Jesús Coronado Acurero, un hombre de origen venezolano y que acompaña a Nicosia desde sus inicios en el mundo de la yoga.

Los cinco están imputados de formar parte de una asociación ilícita oculta detrás de la secta que tenía como sede el hotel City de Diagonal Alberdi al 2500, de Mar del Plata.

La denuncia presentada por una hija de la pareja en los últimos meses descubrió el presunto accionar de la organización y permitió a la Justicia Federal iniciar un expediente por trata de personas. Es que varios seguidores de Swami Vivekayuktananda -tal como se lo conocía a Nicosia- eran mantenidos cautivos en el hotel, donde se los obligaba a trabajar sin recibir pago alguno a cambio.

También los testigos-víctimas señalaron que desde hace 40 años, Nicosia, con la complicidad de los demás integrantes jerárquicos, abusaba de las mujeres (incluidas dos hijas) y que las obligaba a casarse una vez que quedaban embarazadas. La estrategia era que el hombre con el que se casaran les diera el apellido a los niños.

Ante la gravedad de los hechos denunciados, la Justicia Federal ordenó un allanamiento a principios de julio en el hotel y detuvo a los cinco investigados, además de secuestrar una impactante cantidad de armas de fuego y proyectiles.

Los cinco detenidos fueron trasladados al complejo penitenciario federal de Ezeiza, incluido Nicosia pese a su deteriorado estado de salud que lo obliga a permanecer en una silla de ruedas.

La única vez que fueron convocados por las autoridades judiciales a declarar todos se negaron, salvo Fanesi, quien dio algunos detalles de cómo estaba integrada la cooperativa de trabajo que explotaba el hotel City. Sin embargo desmintió todas las acusaciones endilgadas.

La semana venidera se determinará si se le permite a Nicosia declarar por medio de una videoconferencia, opción propuesta dados los trastornos logísticos que generarían su presencia en el Juzgado Federal a cargo de Inchausti.
Según el defensor Tosco, la idea de Nicosia es aclarar rápidamente “todas las gravísimas acusaciones” porque sostiene que son infundadas.

Mientras tanto, la Cámara debe resolver también los pedidos de excarcelación rechazados días atrás por el juez de la causa.