Ordenan investigar lazos entre SOEME y la banda Los Monos

El nexo entre Mauricio Yebra, mano derecha del titular del Sindicato de Obreros y Empleados de Minoridad y de Educación (Soeme) Marcelo Balcedo, y la banda de Los Monos quedó bajo la lupa de la Cámara Federal de Rosario, que exigió al juez federal N° 4 Marcelo Bailaque y a la fiscalía N° 3 que active la causa tras más de dos años de “dilaciones”

La advertencia de los camaristas Edgardo Bello y Elida Vidal se concretó antes de que el juez federal de La Plata, Ernesto Kreplak, ordenara la detención de Balcedo y su pareja, Paola Fiege, el miércoles pasado.

Yebra se entregó al día siguiente en la justicia federal platense, donde está imputado en otra causa por asociación ilícita y lavado de dinero. En Rosario este supuesto testaferro de Balcedo enfrenta otra investigación desde septiembre de 2015, pero lo que cuestiona la Cámara Federal es que el juez nunca llamó a indagatoria a Yebra. “A pesar de haber transcurrido más de dos años desde el inicio de la causa no se ha convocado a prestar declaración indagatoria a ninguno de los investigados, pese a que el querellante lo solicitó el 27 de julio de 2016”, señalan los jueces Edgardo Bello y Elida Vidal.

El tirón de orejas para el fiscal -el caso estuvo en un momento a cargo de Mario Gambacorta- y el juez quedó expuesto en el pedido de “una mayor diligencia y eficacia […] en pos de evitar más dilaciones”.

Yebra, mano de derecha y supuesto testaferro de Balcedo, está apuntado por la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (Procelac) y la Unidad de Información Financiera (UIF) de formar parte de un entramado con la compra y venta de 14 autos de alta gama que terminaron en poder de Los Monos.

Esos autos estaban registrados a nombre de personas insolventes e indigentes del conurbano bonaerense, que estarían ligadas a Yebra. Según fuentes judiciales, las tarjetas azules para autorizar el uso de esos vehículos estaban en poder de los miembros de Los Monos. Los autos pertenecen al lote de los 46 vehículos secuestrados a la familia Cantero, que luego fueron decomisados.