Ricardo Echegaray declaró en una causa sobre sobreprecios en servicio de limpieza

Ricardo Echegaray declara  en Tribunales por la contratación en 2010 un nuevo servicio de limpieza -sospechado de corrupción- para el edificio de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP).

Echegaray declaró como imputado ante el juez Sergio Torres por los delitos de “administración fraudulenta en perjuicio de la administración pública” y “negociaciones incompatibles con la función pública” debido a la adjudicación del servicio de limpieza del edificio central del ente recaudador en la que según la hipótesis judicial, se pagaron sobreprecios.

Cuando Torres le preguntó cuáles eran sus ingresos -algo que se hace generalmente en las indagatorias-, Echegaray señaló que es personal “de carrera desde hace más de 25 años en la Dirección de Aduanas” y además ejerce como abogado. Suma a los 85 mil pesos que gana como empelado público unos 45 mil más como abogado.

El fiscal del caso es Federico Delgado quien, cuando pidió la indagatoria de Echegaray, señaló que “se encuentra probado que la licitación 99/10 fue adjudicada a la empresa Limpiolux S.A por un monto total mayor a los quince millones de pesos -más del doble de lo presupuestado por la empresa que se encontraba brindado en servicio por los últimos treinta años, y casi el doble del monto abonado a Ricardo Bilbao para el período anterior, el cual, incluso, contaba con mayor cantidad de operarios asignados”.

Echegaray presentó un escrito en su indagatoria y además declaró. El ex funcionario señaló que los mayores valores de la licitación se debieron a las mejoras salariales de los trabajadores de la empresa concesionaria. Explicó que “una auditoría interna indicó que debía hacerse una licitación”, que ese trámite llegó a su firma “tras haber pasado todas las instancias inferiores a su cargo” y sostuvo que “los mayores importes se debieron al cumplimiento del convenio colectivo de trabajo” de los empleados.

Delgado, en su pedido de indagatoria, sostuvo que la adjudicación tuvo “un sobreprecio de, al menos, $3.386.705,71” y “utilizando para ello dinero perteneciente a las arcas públicas”. También indicó que el contrato “excedía aproximadamente en el doble a aquel presupuestado por la empresa Ricardo Bilbao para la misma licitación, la cual venía brindado el servicio de limpieza del edificio central de la Administración Federal de Ingresos Públicos desde el año 1981”. Y que a través de la licitación se apartó del servicio a la empresa Ricardo Bilbao, la cual venía realizando ese trabajo hacía más de treinta años y había presupuestado la tarea por un monto total de $7.456.242.

“Lo que se me comienza reprochando es haber firmado la adjudicación de una licitación que preveía un gasto público superior al que se venía haciendo y la explicación de ese punto está claramente dada en el respeto del Convenio Colectivo -y sus actualizaciones- que preveía como premisa esa licitación”, señaló Echegaray en su escrito.

Mañana deberá declarar en indagatoria Cecilia Peluso, pariente de Luis “Chiche” Peluso , hombre que supo gozar de la confianza del ex gobernador bonaerense Daniel Scioli, a punto tal que fue quien encabezó la Lotería de la Provincia durante dos años del mandato del ex motonauta.