Tras la feria, Macri nombrará a cuatro jueves de la Cámara de Casación Penal

A partir de febrero, cuando se reanude la actividad en tribunales, también comenzará a calentarse la carrera que tiene como meta cuatro sillones en la Cámara Federal de Casación Penal, máximo tribunal penal del país y un sitial estratégico para Comodoro Py. El Ministerio de Justicia publicó las ternas elevadas por el Consejo de la Magistratura que, a diferencia de otras nominaciones abre el proceso para adhesiones e impugnaciones a las candidaturas de los jueces

Una vez concluido, Mauricio Macri tendrá bajo su lapicera los cuatro nombres (uno por terna) que enviará al Senado y que lo colocarán como el mandatario que designó al 40% de ese tribunal, contabilizando la mudanza de Carlos Mahiques cuyo traslado “permanente” fue auspiciado por el oficialismo. La definición tiene una “yapa”: en el mismo procedimiento se definirá una vacante como fiscal ante Casación, último concurso relevante presidido por la exprocuradora Alejandra Gils Carbó y que permaneció judicializado más de tres años.

Iniciado en 2014, el concurso N° 281 llegó a etapa decisiva permitiendo que se cubran 4 de los 13 cargos en los que están divididas las cuatro salas de Casación más la presidencia que cumple tareas de superintendencia. En lugar de ampliar una terna, el formato de concurso permitió elevar a consideración tres nombres por vacante por lo que una docena de magistrados pugnan por ingresar a los despachos del primer piso de Comodoro Py. La primera está encabezada por Diego Barroetaveña, actual juez de Tribunal Oral (el que condenó al sindicalista José Pedraza por el asesinato del militante del Partido Obrero Mariano Ferreyra) y de buena llegada dentro de la Asociación de Magistrados. Le sigue el juez federal de Tucumán Fernando Poviña quién procesó a Carlos Pedro Blaquier por delitos de lesa humanidad y dictó una cautelar para frenar la jura del diputado del PRO Pablo Tonelli en el Consejo de la Magistratura. El tercero es Gabriel Vandemberg, juez de tribunal de Lomas de Zamora. El segundo trío lo componen Pablo Daniel Vega (TOC 17), el juez de San Martín Daniel Petrone y la defensora oficial Pamela Bisserier Díaz, una de las únicas dos mujeres presentes entre los aspirantes.

Guillermo Yacobucci encabeza la terna para el tercer sitial. Presidente del Tribunal Oral Federal N°7 su nombre resuena para destinos relevantes. Logró que se federalizara su tribunal oral el año pasado y dejara de ser de la justicia capitalina, y ahora es uno de los favoritos para ascender a Casación. El oficialismo lo considera una ofrenda al PJ. Fernando Arnedo, secretario letrado en la vocalía de Ricardo Lorenzetti lo secunda. Cierra el pelotón la jueza del fuero penal económico Karina Perilli, actualmente juzgando la maniobra de encubrimiento del atentado a la AMIA, cuyo resultado puede ser histórico. El cuarto grupo es más heterogéneo con Marcelo Ferrante (secretario letrado del Ministerio Público Fiscal) a la cabeza, seguido de presidente del Tribunal Oral Federal N°5, Daniel Obligado (a cargo de la sentencia en la megacausa ESMA y con varios exfuncionarios en lista de espera para el banquillo además del juicio pendiente de la causa por las escuchas ilegales que involucró a Macri). El tercero es un favorito proveniente del propio riñón de Casación y con apuntalamiento del angelicismo: Javier Carbajo es el actual secretario General del Tribunal. Junto a Barroetaveña, Petrone y Yacobucci suenan (dentro y fuera de tribunales) como los que finalmente obtendrán la venia desde Casa Rosada para que se firmen los pliegos que deberá refrendar el Senado una vez que se cumplimente el proceso de transparencia previsto en el Decreto N° 588.

Para la fiscalía de ese fuero hay tres nombres con orígenes disimiles: Marcelo Ferrante, de la Procuración; el fiscal Penal Económico Mario Villar; y el juez de la Cámara del Crimen Mauro Divito, uno de los que confirmó el procesamiento del comisario José Potocar. Villar logró frenar con una medida cautelar el resultado del concurso con un auspicio de Raúl Pleé, quien podría ser su compañero como fiscal de Casación. Jurado del concurso, Pleé avaló su planteo de que no habían sido evaluados de forma equitativa los candidatos. El concurso N°93 fue culminado, publicado, suspendido y reactivado con dos bajas significativas que animaron al Gobierno a darle ahora vía libre: Alejandro Alagia y Maximiliano Rusconi (defensor estelar de figuras del kirchnerismo como Julio De Vido y Lázaro Báez). En un mismo movimiento, el Gobierno podrá así licuar la influencia de Javier De Luca en esa instancia ya que además de ser titular de la suya, subroga esa fiscalía. No es secreto que el oficialismo (y parte de los jueces federales) lo resisten por haber integrado la agrupación Justicia Legítima y por la orientación de sus dictámenes, entre ellos, la baja inicial a la denuncia planteada por Nisman.

Fuente: Gabriel Morini para Ámbito Financiero