Violencia de Género: la Corte dejó firme la prisión perpetua para hombre que prendió fuego y arrojó a Riachuelo a una mujer

La Corte Suprema dejó firme una condena a prisión perpetua contra un acusado de prender fuego, mutilar dientes y dedos, asesinar y arrojar el cuerpo de una mujer al Riachuelo en 2007.

Se trata de Julio César Pérez, condenado junto con dos cómplices, Stella Maris Bustos y su sobrino Julio César Bustos, por el homicidio de Vanesa Bernardita Giunta. La víctima desapareció en febrero de 2007 y su cuerpo mutilado fue hallado seis meses después en el interior de una maleta que flotaba en el Riachuelo, a la altura de la ciudad bonaerense de Lomas de Zamora.

A principios de 2008 el cuerpo fue identificado, lo que precipitó la investigación que permitió establecer que Giunta fue asesinada en el departamento que ocupaba en el Barrio Piedrabuena, de la ciudad de Buenos Aires. El tribunal oral número 22 determinó en el juicio que Giunta fue atacada por Stella Maris Bustos, quien “la golpeó, roció con alcohol y le prendió fuego” aunque sin causarle la muerte, por lo que luego su sobrino volvió a causarle quemaduras que tampoco produjeron el deceso.

Malherida, Giunta fue llevada a la cocina de la vivienda, donde los agresores “le sacaron algunos de sus dientes, le cortaron los dedos con una cuchilla y afeitaron su cabellera, hallándose aún con vida”. La ferocidad del crimen llevó a los investigadores a trabajar sobre la hipótesis de un ritual satánico, lo que nunca quedó del todo claro. Tía y sobrino Bustos habían sido condenados en 2010 pero el tercer acusado, Pérez, estaba prófugo hasta que fue detenido por otro delito, con una identidad falsa.

Las otras dos condenas ya estaban firmes pero faltaba ratificar la de Pérez, lo que ocurrió en el último acuerdo de la Corte, en un fallo firmado por los jueces Elena Highton de Nolasco, Juan Carlos Maqueda y Horacio Rosatti.